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Laura Morán Iglesias

Página web y blog de Laura Morán, escritora de fantasía y ficción.

Autor

Laura Morán Iglesias

Escritora a tiempo completo, profesora de inglés de vez en cuando. Leo y escribo desde antes de saber cómo hacer cada cosa. Amante de la cultura, los viajes y los idiomas. Aventurera en la cocina. Geek (¿o freak?) de los videojuegos, cómics y la animación. Traductora en los ratos libres. Ganadora del NaNoWriMo 2014 y 2015.

[Relato] Mala fortuna | ¡Feliz Halloween 2018!

¡Feliz Halloween a todos! Lo prometido es deuda y este 31 de octubre os dejo con un relato nuevo, un relato murcianico lleno de brujas y música de los ochenta y los noventa. Mala fortuna ha sido mi aportación al segundo volumen de Urge Fanzine y he querido compartirlo en abierto para que disfrutéis de él. Sin más preámbulos, ¡el relato!

Mala fortuna

Lo tenía todo preparado. Sus padres le habían dado permiso para usar su casa de campo de Fortuna para una fiesta de Halloween, siempre que prometiera no destrozar nada. Por supuesto, Victoria había prometido eso y más, aunque no estaba segura de poder cumplir su palabra. Pero le daba igual, porque aquella iba a ser una fiesta memorable. La casa estaba decorada por completo: telarañas falsas cubrían el techo de las dos plantas, había marcas de sangre falsa en las paredes, velas iluminando todos los rincones y cientos de telas negras cubriendo muebles y paredes, dándole un aire tétrico y lúgubre. Era el escenario ideal para la perfecta fiesta de Halloween.

También había preparado la comida: boles llenos de patatas y fritos de todas las clases, cubiertos de gusanos de gominola; dedos de salchicha bañados en kétchup; ojos de gelatina; cupcakes en forma de cerebros; hamburguesas de colores; batidos de sangre, y mucho más. Se había pasado un mes planeando la mejor fiesta del año, que pasaría los anales de la Memoria Histórica. Y había invitado a todo el mundo: amigos, amigos de sus amigos, conocidos, compañeros de clase e incluso gente de otros cursos con la que nunca había hablado.

Todos habían aceptado ir, tal y como ella esperaba. Y no podía estar más contenta. Sabía que poca gente podría resistirse a una fiesta de semejantes características después de los últimos años. Casi todos eran demasiado jóvenes como para recordar la invasión de la Huerta en 2018, pero por culpa de la diosa de la Tierra su vida había sido una miseria tras otra: hambruna, escaramuzas y una vuelta a un pasado que nadie deseaba. Y, para colmo, las inundaciones de 2028 habían vuelto a poner su mundo patas arriba, y todavía intentaban recuperarse de ellas. La gente quería celebrar, desfogarse, dejarse llevar por una noche y Victoria había preparado la fiesta perfecta para ello.

Y también era el momento propicio para ejecutar su plan.

Porque Victoria tenía un plan, un plan infalible para que los próximos diez años fueran como la seda. Parecía ser la única que se había dado cuenta de que todos los problemas que habían sufrido eran culpa de los humanos. Los humanos lo estaban invadiendo todo como una plaga, acabando con la huerta, con los bosques, con el agua y hasta con la capa de ozono. ¿Cómo no iba la naturaleza a quejarse y contraatacar si ellos seguían maltratándola y superpoblándola? Así que había decidido hacer lo correcto y hacerle un favor al mundo acabando de un plumazo con un buen puñado de gente.

Que muchas de las personas invitadas le cayeran mal y se hubieran metido con ella en algún momento de su vida no tenía nada que ver, por supuesto. Era una simple coincidencia. Aquello no era una venganza, era un acto de heroísmo.

—Que empiece la fiesta —murmuró para sí. Su perro, Pencho, levantó una oreja y bostezó en el sofá, claramente ignorando a su dueña.

 

La música sonaba atronadora en todos los rincones de su casa y la gente bailaba como si no hubiera mañana. Victoria se sonrió, mientras ella misma movía la cabeza al ritmo de Miguel Ríos sin poder evitarlo.

Mueve tus caderas

cuando todo vaya mal.

Mueve tus caderas

cada día más

alante y atrás.

Como hipnotizados, sus invitados bailaban y bebían, vertiendo ron Almirante en el sofá y llenándose la boca de los dulces que había preparado con tanto esmero, casi sin pararse a apreciarlos. Victoria gruñó y prefirió seguir disfrutando de la fiesta.

«Panda de desagradecidos».

—¡VICKYYYYYYYYYYY! —gritó una voz ebria desde las escaleras que daban al piso de arriba, donde se apalancaba la gente que quería más «privacidad».

«Ugh».

—¡Sonia! —saludó con fingido entusiasmo.

Sonia, la más popular de clase, bajó dando tumbos los escalones hasta llegar donde estaba. Se lanzó a sus brazos y Victoria tuvo que hacer malabares para sostenerla a ella, a su propia bebida y evitar que el cubata de Sonia acabara en su ropa.

—¡PEAZO BOTELLEO, ACHA! Pero tiene que poner música ma moderna, pijo. ¿Quién es este?

—¡Miguel Ríos, tía! ¿Cómo no lo conoces? —se escandalizó Victoria. ¿Qué clase de cultura musical tenía esta arpía?

—¿Ha salío en Operación Triunfo? —preguntó Sonia, dándole un largo trago a su cubata y soltando un eructo nada disimulado. Victoria se zafó de ella y la dejó que se sujetara contra la barandilla de la escalera.

«Aguanta, Vic, aguanta», trató de calmarse.

—No, Sonia, no ha salido en Operación Triunfo. Pero ahora pongo algo de los zagales de OT, no sufras.

Sonia, no obstante, no estaba sufriendo en absoluto. Ni siquiera la estaba escuchando: se había fijado en un chico que bailaba en el centro del salón dándolo todo y se dirigía tambaleándose hacia él.

—¡Llévame a coscoletas, Pepe! —gritó Sonia, echándose a sus brazos. Pepe la ignoró y siguió bailando.

Victoria suspiró, sacó su iPhone y cambió la lista de reproducción. Se oyó un grito de euforia generalizado cuando sonaron los primeros acordes.

—Incultos —masculló.

El reloj del salón marcaba las doce menos cuarto: hora de desaparecer y prepararlo todo. Subió las escaleras, esquivando los cuerpos borrachos de sus compañeros, y se encerró en la única habitación que había vetado al público: la habitación de sus padres. Abajo, en el salón, sonaban los acordes de una antigua canción de Operación Triunfo.

Hola, mira qué bien me va sola,

nadie a mí me controla.

Y aunque me lo pidas ya no te doy ni la hora.

 

En la habitación estaba todo preparado: un círculo de invocación pintado en el suelo, las velas apagadas en las cinco puntas del pentáculo y el papel con la invocación esperándola en una mesa. Pencho estaba hecho una bola en la cama, inamovible. Agitó un poco la cola cuando la vio aparecer, pero, por lo demás, no dio señales de reconocimiento.

Victoria encendió los cirios, se sentó en el centro del círculo con el papel en la mano y respiró profundamente. El reloj de la mesilla le indicaba que faltaban cinco minutos para las doce. Tenía que empezar ya. Se aclaró la garganta y comenzó a recitar.

«Invocación de bruja,
que como yo solo hay una,
Wicca reencarnada
y normalmente amada.
Me propongo recordar
y mis hechizos recobrar
para poder utilizar
todo mi poder ancestral.

Invoco a mis hermanas,
las brujas bienaventuradas,
para que abran mi mente
dejando que entre
la gran sabiduría
que contiene la brujería.

Invoco a los elementos,
en este gran momento,
para que me ayuden a actuar
y en ningún momento contrariar
las leyes del universo
para que todo sea perfecto.

Ayúdenme a encontrar
el camino correcto
para el hechizo ideal
en este preciso momento».

Durante unos segundos que se le hicieron eternos, no sucedió nada. Un silencio espeso cubría toda la estancia y Victoria solo era capaz de escuchar los latidos de su propio corazón y los ronquidos de Pencho. De repente, se dio cuenta de que solo podía escuchar eso: la música de la planta baja y los ruidos de la fiesta habían enmudecido. Y mientras pensaba qué podía significar, en el techo se abrió un agujero enorme por el que empezaron a salir, una detrás de otra, un montón de brujas.

Victoria gritó y se apartó del círculo de un salto, evitando ser aplastada por una docena de mujeres de todas las edades, alturas y apariencias posibles, que aterrizaron sin miramientos donde un segundo antes habían estado sus piernas. Las brujas observaron a su alrededor y una de ellas dio un paso al frente, sin ocultar la sonrisa divertida al ver a Victoria espatarrada en el suelo con cara de susto.

—¿Nos llamabas? —preguntó con sorna. Era menuda, entrada en carnes y con el pelo corto y de punta, coloreado de verde. Era evidente que era la líder.

—S-sí… —musitó Victoria sin voz.

La música de la planta baja volvía a atronar y las canciones llegaban hasta su cuarto. Las brujas se pararon a escuchar y una de ellas, alta y espigada, dio un par de saltos en el sitio. Tenía el pelo largo y casi blanco, y la piel de un oscuro color negro.

—¡Está sonando Agoney! —chilló, dando palmas.

«¿Las brujas conocen a los triunfitos de hace veinte años?»

Victoria estaba patidifusa.

—S-sí… —repitió, incapaz de decir nada más. Antes de poder reponerse del susto, otra de las brujas, que lucía una espesa barba azul y llevaba un moño de tres metros de alto, dio un paso al frente.

—¿Tienes M-Clan? —preguntó.

—¿Y de las Spice Girls? —preguntó otra.

«¿Qué está pasando?», chilló la mente de Victoria. Pero, como una idiota, solo pudo volver a asentir.

Las brujas chillaron emocionadas ante la perspectiva de escuchar al grupo murciano y Victoria cerró los ojos unos segundos. No entendía nada.

—¿Para qué nos has convocado? —preguntó de nuevo la líder.

«Por fin, vamos al grano».

—Quiero que ejecutéis mi venganza y acabéis con todos mis invitados —explicó atropelladamente. Las brujas se miraron entre sí y una de ellas suspiró, meneando la cabeza.

—Nunca nos convocan pa na divertío —se lamentó una de aspecto adusto y acento extremeño.

—Jo, Maura, yo no quiero matar a nadie —se quejó otra, que llevaba una túnica de colores y ya estaba bailando al ritmo de la música—. ¡Es Halloween! ¡Y hace años que no nos convocan! ¿No podemos disfrutar de la fiesta?

Victoria las miró boqueando como un pez fuera del agua.

—P-pero… —farfulló, pero las brujas le habían dado la espalda y parecían estar deliberando entre ellas.

Tras unos minutos, una de las brujas más jóvenes chilló de alegría y gritó:

—¡Voy a llamar a los chicos!

«¿Los chicos?».

La líder se giró a Victoria y se encogió de hombros.

—Lo siento, niña. Llevamos unos años muy malos y no nos apetece matar a nadie. ¡Nos quedamos a la fiesta!

Antes de que Victoria pudiera decir nada, comenzaron a invocar de cara al agujero que seguía abierto en el techo. De repente, la habitación comenzó a llenarse de seres sobrenaturales: elfos, enanas, duendes y hadas bajaban en tropel por el portal. La habitación se llenó peligrosamente y alguien abrió la puerta al grito de «¡FIESTA EN EL MUNDO HUMANO!»

Lo siguiente que escuchó Victoria fue el sonido de varios cristales rotos y exclamaciones de jolgorio en la planta de abajo. Al parecer, a sus invitados humanos no les importaba nada la presencia de seres extraños: cuantos más, mejor. Se quedó completamente sola en la habitación, escuchando cómo la fiesta que debía haber cumplido todos sus sueños se descontrolaba, y miró a Pencho con tristeza.

—Bueno, Pencho, al menos sí habrá un humano menos tras esta noche —murmuró—. Mamá me va a matar.

Pencho, como era de esperar, ni siquiera levantó la cabeza para mirarla.

Fin

¿Qué os ha parecido? ¿Os ha gustado? Sabéis que me encanta conocer vuestra opinión, así que podéis dejarme un comentario con vuestras impresiones. Y si os ha gustado mucho mucho, también podéis dejar un cafecillo. ¡Gracias por leer!

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[Relato] Aquelarre de Hermanas #2 | OrigiReto febrero 2018

Vuelvo con un nuevo relato gratuito: Aquelarre de Hermanas II. De nuevo, son dos relatos cortos entrelazados entre sí, y que en esta ocasión continúan el relato que os traje en enero, Aqularre de Hermanas. Como podíais imaginar, forman parte del OrigiReto 2018 de febrero y, para quienes no lo conozcáis, es un reto de escritura propuesto por Stiby y Kattydos escritoras blogueras que han querido despertar nuestra originalidad con 24 ideas para relatos. ¡Ellas lo explican mejor en esta entrada! Como cada reto va sumando puntos, aquí os dejo mi tarjeta de este mes.

origireto febrero

Como os he dicho antes, estos dos relatos son la continuación del OrigiReto de enero, así que os recomiendo pasaros a leerlos antes de atacar la nueva entrega para que no os perdáis nada. En esta ocasión, he escogido la propuesta tres, un relato en las redes sociales, para La maldición de los escritores; mientras que La noche del olvido se basa en la propuesta veintidós, un corte de pelo por motivos peculiares. ¡Espero que os gusten!

La maldición de las escritoras

«Estimada Natalia,

Tras examinar tu anterior trabajo de Edad Media, el Aquelarre quería solicitar un nuevo relato. Las Hermanas hemos quedado fascinadas por tus dotes de narradora, y si nos envías un nuevo relato servirá para subir tu nota en la asignatura. El único requisito es que continúes con la historia de la protagonista.

Un saludo,

Cordelia Pérez

Vicerrectora del Círculo Científicomago.

Enviado desde mi iOwl.»

Natalia observó el pergamino que le tendía la lechuza electrónica y parpadeó, confundida. La lechuza desapareció por la ventana y ella se quedó sola en casa. Cogió la Tablet y abrió Facescroll.

«La vicerrectora acaba de mandarme el owlmail más extraño que he leído en mi vida. Aún estoy intentando procesarlo.

Me siento extrañada.»

Acto seguido, abrió WhatSpell y entró en Salem Initiative .

»Chicas! No sabes lo que me acaba de pasar XD

»Alicia está escribiendo…

»¿Es lo de la vicerrectora? ¿Qué te ha dicho?

»El Círculo quiere que entregue un nuevo trabajo pa subir nota, tías

»¿Y eso? o.O

»Se ve que les ha gustado mucho cmo escribo, yo q sé XD

»Pero quieren que continúe la historia anterior, con la misma protagonista.

»Sare está escribiendo…

»Me cago en tus muertos pisaos! Y te ban a subir nota por eso? D:

»Alicia está escribiendo…

»Cuida la ortografía, Sare, joder, que me sangran los ojos.

»Sare está escribiendo…

»Typo. Sorry 😛

»Y qué vas a escribir, Nat?

»Pues ni puta idea, joder. Osea, que ni siquiera sé quién es la prota.

»Yo solo me puse a escribir y me salió de dentro, como si ya conociera la historia.

»Alicia está escribiendo…

»lol XD

»Si necesitas ayuda, ya sabes.

»Deberías investigar un poquito más sobre el período y luego darle a la pluma.

»Con tu imaginación no debería ser problema.

»Gracias ❤ :*

»Cuando vengas a casa trae pan, porfa.

»Alicia envió un archivo GIF.

Cerró la aplicación y tiró el Smartphone en la cama, donde todavía estaba remoloneando. La lechuza le había pillado durmiendo hasta tarde, como casi todos los sábados.

«Mejor me levanto y me pongo con ello» pensó, desperezándose.

—OK Kedward, reproduce la lista de reproducción Escritura en Witchify.

La asistente virtual de su Smartphone se puso manos a la obra, y momentos después la música sonaba por toda la casa. Con un movimiento de mano hizo aparecer una taza de café frío en su escritorio y se dejó caer en la silla. Agarró la taza y calentó el contenido, y con un chasquido de sus dedos hizo aparecer delante suyo la S-Pluma y el pergamino electrónico. También cogió su Tablet y entró en Chirper.

«Natalia Wytte @n_nwytten_n

Subir nota de una asignatura entregando relatos es: bien 😀 #goals #literachirp»

El sonido de una notificación la distrajo, y abrió Facescroll para echar un vistazo a sus comentarios.

«La vicerrectora acaba de mandarme el owlmail más extraño que he leído en mi vida. Aún estoy intentando procesarlo.

Me siento extrañada.

☺  ♥ A 8 personas les gusta esto.

Rob Tennison ¿Ya te han echado del Círculo por jugar con el tiempo?

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                Marta de Lara Si lo hubieran hecho, habría usado otro conjuro para retroceder XD

                Me gusta · Responder · 1h

Fiona Fawkes Pic it or it didn’t happen!

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Will Wytte ¿Qué ha pasado cariño? ¿Todo bien? Dice tu madre que si necesitas que se aparezca en tu casa que va para allá tú no te preocupes que te apoyamos en todo.

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Will Wytte Pero deja de utilizar hechizos para parar el tiembo.

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Will Wytte Quería decir el tiempo, perdona.

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Will Wytte Y a ver cuándo vienes de visita que la yaya Joan te echa de menos y está pensando en mandarte un maleficio por carta si no vienes.

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Will Wytte envió un archivo GIF

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                Natalia Wytte Gracias, papá. Todo bien. Luego te llamo :*

                Me gusta · Responder · 1 min

Alicia Wonderland Me encanta tu padre, Nat. Señor Will, no cambie nunca.

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            Will Wytte Tú también me gustas mucho para mi hija ♥

            Me gusta · Responder · 10 min

            Natalia Wytte Ya os vale.

            Me gusta · Responder · 1 min»

Natalia bufó y cerró Facescroll, avergonzada.

—OK Kedward, toma nota: llamar a mis padres. Matar a Alicia.

—Nota guardada en Recordatorios.

«Genial, ahora me han distraído. No se puede escribir con las redes sociales abiertas» pensó. Dio un sorbo a su café y entró de nuevo en Chirper.

«Natalia Wytte @n_nwytten_n

No hay nada como tener a tu padre y a tu mejor amiga en Facescroll. Las risas a tu costa están aseguradas #sucks #ohwell

Natalia Wytte @n_nwytten_n

Y con tanta tontería todavía no me he puesto a escribir. Chirperas, una pregunta: ¿os interesa que suba a WatParch este relato y el anterior? Si me dejan en el Círculo, claro.

                ○ Sí

                ○ No

                ○ No sé pero me gusta votar

Alice in Wonderland @alice_white_rabbit

Me encanta que el padre de @n_nwytten_n tenga Facescroll XD

Natalia Wytte @n_nwytten_n

En respuesta a @alice_white_rabbit

Voy a echarle un maleficio a tu desayuno de mañana, ya verás.»

—Venga, Nat, deja de distraerte, que se te va a hacer de noche.

La música seguía sonando de fondo, flotando por la habitación, e inspiró profundamente antes de comenzar a dictar.

—La noche cayó de nuevo en el poblado y me vi transportada…

Tirorí tirorá… Tirorí tirorá…

El sonido de su WhatSpell la cortó y con un bufido cogió el smatphone, pensando en tirarlo por la ventana.

—OK Kedward, activa el modo no molestar —gruñó mientras entraba a revisar los mensajes.

«3 notificaciones de Salem Initiative

»Alicia: ¿Has podido escribir mucho?

»Sare: Seguro q se ha pasado la mañana en chirper xd

»Vera: Cuándo tienes que entregarlo??!!! ☺☺☺

»No he pdido escribir na

»porque sois unas pesadas

»sobretodo Alicia

»y no tengo fecha de entrega

Saliste del grupo»

—A ver si ahora puedo escribir, joder.

La noche del olvido

La noche cayó de nuevo en Bodmin y cerré las contraventanas de casa, dejando fuera la oscuridad. El fuego del hogar iluminaba toda la estancia y me senté a intentar leer a la lumbre. Prefería esperar a que el sueño me encontrara leyendo a que el silencio de la noche me transportara de nuevo a la desesperación. Desde aquella noche apenas había sido capaz de pegar ojo: mi mente me llevaba una y otra vez al momento en el que terminamos el ritual, acabando así con la vida de millones de hombres. Saber que habíamos llevado a cabo un silencioso genocidio no era sencillo, aunque volvería a hacerlo de ser necesario.

Ahora las cosas nos iban mejor, a las brujas y a las mujeres. Era lo que me repetía una y otra vez, cuando el pensamiento de que habíamos cometido un error me asaltaba. Habíamos tomado el poder de un plumazo, y habíamos acabado con los que abusaban de él. Pero eso no evitaba que las noches me pusieran los pelos de punta.

Alguien llamó a la puerta y pegué un brinco. Dejé el libro en la mesa y me cubrí con el chal, como si quisiera protegerme de los intrusos.

—¿Quién es? —pregunté con seguridad, acercándome a la puerta.

—Joan, abre. Soy Abigail. —La voz de mi amiga sonaba preocupada, y me apresuré a abrir la puerta. Con ella venía una de nuestras hermanas más jóvenes, Belice. La conocía de haberla visto en algún aquelarre, pero nunca había hablado mucho con ella. Era una chica tímida y callada, pero hoy parecía querer desaparecer de la faz de la tierra: temblaba y tenía la cabeza gacha, aunque no ocultaba la mirada perdida y las ojeras bajo sus ojos.

Las dejé pasar de inmediato y cerré detrás de mí. Por costumbre eché el cerrojo y corrí las cortinas, preocupada de que un vecino fisgón estuviera mirando y nos denunciara por herejía. A veces se me olvidaba que eso ya no podía suceder.

—Sentaos, prepararé té.

Abigail llevó a Belice hacia el diván y le acomodó una manta sobre los hombros, abrigándola a pesar del fuego. Puse el agua a calentar y escogí mis mejores hierbas: una infusión de valeriana y hierbabuena, con un toque de albahaca para darle buen olor y un poco de pasiflora. Belice lo necesitaba con urgencia. Para Abigail y para mí saqué una botellita de licor, que nos sentaría mucho mejor.

—¿Qué sucede? —pregunté cuando el té estuvo listo y Belice sostenía su taza entre las manos. Había aprendido con el tiempo que era mejor guardar silencio hasta que todo el mundo hubiera dado un sorbo de sus bebidas. La joven bruja no habló, así que miré a Abigail en busca de una explicación.

—No lo supera —dijo con simpleza.

No necesité saber más. No superaba la Noche de la Desesperación, el asesinato, tener las manos manchadas de sangre. Un escalofrío me recorrió el cuerpo. No me extrañaba: Belice era un alma cándida que jamás había hecho daño a nadie. Estudiaba para ser curandera, como yo, y ahora…

—¿Y qué puedo hacer yo por ella? —pregunté, intentando sacar de mi mente el horror de nuestros actos.

—Dice que quiere olvidar.

Belice negó fuertemente con la cabeza y cerró los ojos.

—Bel, ¿estás bien? —le pregunté, acercándome a ella lentamente. Ella pareció no escuchar y comenzó a agitarse, adelante y atrás, adelante y atrás, como en un mantra. Le quité la taza de las manos para que no se derramara el té caliente por encima, pero pareció darle igual.

—Apenas habla. Ayer todo lo que decía es «no puedo, no puedo, no puedo más. Lo que he visto es demasiado, quitádmelo, quitádmelo…» —narró Abigail con la voz rota. Parecía tan agotada como Belice. Abigail era su vecina, y prácticamente había visto crecer a la joven—. Desde entonces no ha dicho nada más.

Intenté hablar, pero un nudo en la garganta me lo impedía. Un hechizo de olvido… era posible, sí. Y Abigail sabía que yo podía hacerlo. Pero también sabía que me asqueaban: borrarle la memoria a alguien, aunque fuera para sanarle, era robarle una parte de su ser.

—Estos sucesos… los traumas deben superarse mediante la sanación del alma, no del olvido, Abigail —intenté razonar con ella. Negó con la cabeza y suspiré.

—No podrá. Su alma se ha roto en pedazos, Joan. La única forma de recomponerla es ayudándola a olvidar y que comience de nuevo.

—Es arriesgado. Podría no olvidar lo suficiente. Podría olvidarlo todo, hasta quién es. Podría solo olvidar trozos, y recordar lo que hicimos pero no por qué lo hicimos, y así ni siquiera tendría el consuelo de que fue lo correcto. —Volví a la carga. Odiaba estos conjuros.

—Lo sé. Ella también lo sabe. Pero creo que, dado su estado actual, el riesgo merece la pena.

Miré de reojo a Belice, que se había quedado muy quieta de repente, y tuve que contener un sollozo. Era una joven prometedora: había tenido el don de sanar cualquier pesar solo con una palabra, y ahora estaba perdida. Podría convertirse en una persona completamente diferente… pero ya lo era, en cierto modo. Cerré los ojos, inspiré y me puse manos a la obra. No tenía sentido perder el tiempo. Me giré y comencé a sacar ingredientes de la estantería. Era un hechizo poderoso, pero se podía conseguir con muy poco. Solo había que saber hacerlo.

Junté los ingredientes en un caldero y vertí sobre él una botella de sangre de caballo. El olor inundó el cuarto y me dio arcadas. Lo llevé al fuego y cuando comenzó a hervir, me giré hacia Belice. En mis manos llevaba unas afiladas tijeras.

—Lo siento mucho —susurré. Cogí su larga trenza pelirroja y con un corte me la llevé toda: su melena bastaría. La eché al caldero y el olor a pelo quemado se sumó al de la sangre. Vi que Abigail se tapaba la nariz y la boca, conteniendo las ganas de vomitar. Ninguna bruja se acostumbraba a esto.

Cuando la poción estuvo lista la embotellé y se la tendí a Abigail.

—Llévala a su casa y dásela allí. Si está entre sus cosas es más fácil que no se pierda a sí misma.

Cuando cerraron la puerta, rompí a llorar.

 

¿Qué os han parecido? Me lo he pasado tremendamente bien con la primera parte, incluso tonteé un poco con los programas para hacer conversaciones falsas en Facebook y Twitter. Pero no conseguía darle formato a todo, así que lo he dejado tal y como lo escribí. También se ha perdido algo de formato al pasarlo a WordPress, ¡pero entendéis la idea!

Espero que os hayan gustado. Es posible que el mes que viene continúe esta historia, ¿quién sabe lo que el futuro le aguarda a Natalia? No olvidéis que si os gusta lo que escribo, podéis leer más cositas gratis en mi blog, o por un dólar el relato acceder a contenido exclusivo en mi Patreon. ¡Y también podéis darme un cafecillo para que siga adelante! 🙂

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[Relato] Aquelarre de Hermanas | OrigiReto enero 2018

¡Buenas, y feliz 2018! Os traigo el primer relato del año: Aquelarre de Hermanas. Se trata de dos relatos cortos enlazados entre ellos, y que forman parte del OrigiReto 2018 de enero. Para quienes no conozcáis qué es el OrigiReto, es un reto de escritura propuesto por Stiby y Kattydos escritoras blogueras que han querido despertar nuestra originalidad con 24 ideas para relatos. ¡Ellas lo explican mejor en esta entrada! En líneas generales, el reto consiste en escribir uno o dos relatos al mes, de máximo 1000 palabras, con las ideas que nos dan. ¡Y vas sumando puntos! Yo he ido a por todas y he querido sumar todos los puntos de la ficha, como veis a continuación.

origireto enero

Para cumplir con el reto os traigo Aquelarre de Hermanas, una historia en dos partes: Trabajos de historia El último recurso de las brujas. ¡Espero que os gusten!

Seguir leyendo “[Relato] Aquelarre de Hermanas | OrigiReto enero 2018”

¿Qué regalar en Navidad? Regalos para autoras y lectoras

Ho, ho, ho! Se acerca la Navidad y casi podemos escuchar el trineo de Papá Noel, a los camellos de los Reyes Magos e incluso al Olentzero viniendo por el camino. Va llegando la hora de hacer las compras de Navidad, decorar toda la casa con luces y adornos y sacar los polvorones del año pasado (que sé que os sobraron, seguro). Y mientras coméis turrón y cantáis villancicos a regañadientes (porque es imposible escuchar un villancico sin cantarlo), ¿por qué no vamos pensando qué regalar por Navidad?

Qué regalar en Navidad

Estas fiestas he querido echaros una mano y, para ello, os traigo una pequeña lista de cinco regalos originales para amantes de los libros. Son regalos únicos que podéis hacer tanto a lectores empedernidos, ¡como a escritores! Los hay para todos los bolsillos y gustos, ¿así que por qué no les echáis un ojo?

Una suscripción a Patreon

Para los más ávidos lectores. Si tenéis algún amigo que nunca tiene suficiente lectura, ¿habéis pensado regalarle una suscripción al Patreon de algún autor o autora? En Patreon podréis encontrar relatos cada mes, como los que aparecen en la página de Rocío Vega. Si conocéis a alguien a quien le encante la fantasía y las historias alucinantes, Vega sube un relato al mes (más o menos) ¡de la longitud de una novelette! Y con un solo dólar podéis regalar la historia de este mes, ¡y la de los meses anteriores!

También podéis regalar una suscripción a otros Patreons, como el mío propio, donde encontraréis todo tipo de relatos de fantasía, ciencia ficción o terror. ¿Quién dijo que la lectura fuera cara?

Una comisión de un dibujante

Otro regalo magnífico, tanto para lectores como para escritores, son las comisiones. Podéis encargar a vuestro artista favorito una comisión de los personajes favoritos de la persona en cuestión; y si queréis hacer un regalo a un autor, ¡un dibujo de sus personajes originales siempre hace muchísima ilusión! Hay numerosos artistas que tienen las comisiones abiertas, pero yo os recomiendo a Blueberry-Me, que tiene una gran variedad de estilos.

Liz - Proyecto Siete
Liz, protagonista de Proyecto Siete, por Blueberry-Me.

Si os gusta su estilo, Blueberry-Me acaba de publicar una oferta de dos retratos de personaje por solo 20€, ¡a todo color!

¡Libros!

Estaba claro, ¿no? Lectores y escritores van a agradecer tener nuevos libros para añadir a su pila de pendientes. Podéis optar por unos bolsilibros de la Editorial Cerbero, a precios muy asequibles; o incluso podéis regalar algún libro en digital desde Lektu. ¿Que no tenéis mucho presupuesto? ¡En Lektu no todo cuesta dinero! Por un tuit, puedes regalarle a alguien Yo maté a Eugene Foster, la nueva novela de Andrea Prieto, y no te costará nada. La intención es lo que cuenta, al fin y al cabo. Si no se os ocurre ninguna autora para regalar, Sigrid Valkyrie nos propone diez autoras españolas para estas fiestas, ¿las conocíais?

Material de papelería

Si quieres gastarte algo más de dinero, el material de papelería es algo que todos apreciamos siempre, y quien no lo haga miente. ¿A quién no le gustan las libretas bonitas y los bolis cucos? Yo he descubierto hace poco Kawaii Pen Shop, una tienda con un millón de cosas preciosas: estuches, bolis, pegatinas, cuadernos… Tanto lectores como escritores agradecerán nuevo material donde apuntar sus ideas, creedme. La única pega es que esta tienda tarda mucho en realizar el envío, ¡por lo que tendréis que pedir las cosas cuanto antes!

Velas aromáticas de tus libros favoritos

La última propuesta para amantes de la lectura y la escritura son estas preciosas velas aromáticas de Book and Glow. Se trata de velas con aromas tan especiales como el Gran Comedor de Harry Potter, los salones de Invernalia o 221B de Baker Street. Tienen un pack de dos velas por algo menos de dinero, y si queréis un regalo aún más especial siempre podéis hablar con los vendedores e intentar crear una vela única. ¿A qué creéis que olería una vela aromática del desierto de Vassla?

Book and Glow
Book and Glow

Regalo Extra: Oferta de Navidad de “A través de la arena”

Pero Laura, ¡solo ibas a darnos cinco ideas! Y es cierto, pero me guardo una extra para el final: regala mi novela, A través de la arena, esta Navidad. ¡Y aprovéchate de esta oferta única!

A través de la arena + dos marcapáginas + una lámina A5

18€

¡Gastos de envío incluidos!*

Como leéis: esta Navidad podéis comprar (para vosotros o para regalar) A través de la arena con una lámina tamaño A5 de los protagonistas, obra de Mariló Delgado, y DOS marcapáginas por solo 18 euros. ¡Con los gastos de envío incluidos! La obra se enviará firmada, con la opción (sin gasto extra) de que se envíe envuelta en papel de regalo directamente a vuestra persona indicada. ¿Qué os parece?

A través de la arena

Para haceros con esta oferta, solo tenéis que enviar un correo a lauramoraniglesias@gmail.com con el asunto OFERTA DE NAVIDAD. ¡Pedidla cuanto antes para que llegue a tiempo!

¿Qué vais a regalar vosotros estas Navidades? ¿Y qué vais a pedir de regalo? ¡Contádmelo!

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*Oferta limitada al territorio peninsular, con envío ordinario. Para envíos fuera de la península o certificados, contactad conmigo y os daré los precios.

¿Por dónde empiezo mi Bullet Journal?

Hoy quiero hablaros de algo que se ha puesto muy de moda, tanto entre escritores y lectores como entre todo tipo de usuarios. ¡Se trata de los bullet journals, unas agendas totalmente personalizadas y personalizables! Seguro que ya habéis oído hablar de ellas, y quizás yo no sea la persona más adecuada para añadir información sobre el tema. Os lo confieso: yo no tengo un bullet journal. Soy incapaz de hacer uno, requiere demasiado tiempo y demasiada habilidad… y, al final del día, todo lo que necesito es un trozo de papel para apuntar mis tareas pendientes.

Pero una de mis mejores amigas ha comenzado con su primer bujo, como le llaman algunos, y quería recopilar para ella una lista de recursos y lugares donde buscar inspiración. Una vez hecha esa lista, ¡no sabía qué hacer con ella! ¿Se la mandaba por correo? ¿Por WhatsApp? Entonces he pensado que quizás otras personas podrían beneficiarse de esta pequeña lista... ¡y aquí la tenéis!

Lulu von Flama: la reina del bujo español

Mirad, acabo antes si os redirijo a cualquier cosa hecha por Coral Carracedo, escritora, bloguera y la voz del bujo en España. Esta maravillosa joven ha abrazado la vía del bujo y, además, comparte con sus seguidores tutoriales muy útiles para comenzar con los diarios.

Además de instaros a seguir a Lulu inmediatamente, no podéis perderos ese hilo al completo. Si además, como Lulu, escribes, también te será muy útil su tutorial en la web La Maldición del Escritor sobre Bullet Journal para escritores y los bingos de rechazos. Este tutorial está pensado para contar los rechazos en concursos y editoriales, usarlos como motivación y no como algo negativo… pero también podéis aplicarlos a vuestra vida diaria. Lulu también nos habla del filofax, otra manera de hacer bujo, ¡por si buscáis algo más flexible!

Otra web que no os podéis perder si comenzáis con el bujo es la web oficial del bullet journal, en inglés, donde también tenéis tutoriales para comenzar vuestro diario.

Busca inspiración en Instagram

Un lugar ideal para buscar inspiración para tu propio bujo es Instagram. Aquí encontraréis tutoriales cortos y cientos y cientos de fotos de las que podéis coger inspiración. ¡Al final, todo es coger de aquí y de allá! Por ejemplo, os recomiendo seguir a la española Asclepia Etellus, que tiene una cuenta dedicada al bullet journal y la papelería: papeles_y_tintas¡Mirad cómo crea su plantilla para octubre!

Otras cuentas como Bulletjournal Inspiration, Bulletjournal Ideas o, directamente, el hashtag de bulletjournal son ideales para encontrar ideas.

Pinterest, el lugar adecuado

Terminamos con otro de esos lugares que son un hervidero de ideas y de inspiración. Si buscamos “bullet journal” en el buscador de Pinterest encontraremos miles de pines y tableros dedicados a este maravilloso arte. Yo os dejo con el tablero BULLET JOURNAL Inspiration de la bloguera Christina77Star, que también da cursos de bujo y organización (aunque en inglés).

Además de esta serie de recursos, en YouTube encontraréis miles de vídeos al respecto. En general, internet está lleno de ideas, ¡pero podéis empezar por aquí! ¿Tenéis bullet journal? ¡Compartid vuestros bujos en los comentarios!

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#LeoAutorasOct: ¿Qué autoras podemos leer?

Se acerca octubre, y con el mes del otoño, Halloween y las hojas caídas, llegan también numerosos desafíos en las redes sociales. Veréis cómo los escritores comienzan a prepararse para el NaNoWriMo, cómo los artistas lo llenan todo de dibujos del Inktober y cómo los lectores nos volcamos en un solo hashtag: #LeoAutorasOct. Esta iniciativa nació en agosto de 2016, cuando un grupo de gente se dio cuenta de la gran desigualdad que existía entre escritores y escritoras y propuso dedicar octubre a leer más mujeres. De ahí nació la iniciativa, que hoy cuenta con una preciosa página web en la que nos dan consejos de lecturas y mucho más.

LeoAutorasOct

Ahora que conocéis #LeoAutorasOct, voy a recomendaros dos lecturas. ¡Y seguid leyendo, porque al final del artículo encontraréis una oferta muy interesante! 😉

TBOAPW

Karen Lord: mi autora para octubre

Otras personas quizás tengan una lista de autoras mucho más ambiciosa que la mía, pero me conozco: si me propongo leer demasiado y no lo cumplo, me vendré abajo. Así que solo me he propuesto leer dos novelas, ambas de la doctora Karen Lord: The best of all possible worlds (“El mejor de los mundos posibles” en español) y The Galaxy Game, su continuación.

TGG

Si no sabéis de qué van estas novelas, ¡quizás es mejor que sigáis a DikanaMai en Twitter, que lo explica mucho mejor! No obstante, voy a hablaros un poco de ellas. “El mejor de los mundos posibles” llegó a España de la mano de RBA con una traducción un tanto cuestionable, y dado que The Galaxy Game no se ha llegado a publicar nunca, he optado por leer ambas novelas en inglés. Son dos novelas de ciencia ficción hopepunk, que narran la historia de Dllenahkh y Delarua. A continuación, os dejo la sinopsis de Goodreads de “El mejor mundos posibles”, para que os hagáis una idea.

La humanidad se ha extendido por el universo, creando sociedades y culturas que colaboran y recelan entre ellas. Un ataque por sorpresa destruye el planeta de una sociedad orgullosa y reservada, cuyos supervivientes no tienen más remedio que entrar en contacto con la cultura del mundo que los ha acogido y con la que están lejanamente emparentados. Su deseo más profundo es preservar su forma de vida pero descubrirán que para conservar su cultura es posible que la tengan que cambiar para siempre.

Un hombre y una mujer, procedentes de estas dos sociedades, deben colaborar para superar sus recelos y salvar esta raza en vías de desaparición, mientras descubren misterios del pasado con grandes implicaciones para el futuro. Este equipo sorprendente formado por un hombre frío y cerebral, y una mujer apasionada e impulsiva, tendrán que encontrar su destino confiando en el otro y en una fuerza que los transciende a todos.

Si con esto no os llama del todo la atención, ¡también podéis echar un vistazo a la reseña de Pilar Caballero para La Nave Invisible! Yo, solo con ver el entusiasmo de Pilar en la lectura, y cuánto la ha recomendado en las redes sociales, ya sé que quiero leer ambas novelas. Iré comentando mis lecturas durante el mes de octubre a través de Twitter, ¡para que las vayáis conociendo!

¿No tienes lectura para octubre? ¡Te dejo con una sorpresa!

Si todavía no tenéis las lecturas de octubre preparadas y no sabéis qué leer para el #LeoAutorasOct, os lo voy a poner fácil: ¡A través de la arena estará de oferta! Solo durante la última semana de septiembre, del 25/09/2017 al 30/09/2017 podréis haceros con A través de la arena en DIGITAL por 0.99€ a través de LEKTU.

A través de la arena, a 0.99€ en LEKTU del 25 al 30 de septiembre.

¿Qué excusa tenéis ahora para no participar en #LeoAutorasOct?

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Hopepunk: ¿De qué va este género, y por qué es tan interesante?

Hopepunk. Hay muchas posibilidades de que no hayas escuchado esta palabra en tu vida; y, si lo has hecho, seguro que ha sido hace poco. Yo, desde luego, no había leído el término jamás hasta hace un par de días, y me ha cambiado la vida.

Mind Blown
Así os hará la cabeza. Y os convertiréis en Chris Pratt.

“Vamos, Laura, no seas tan exagerada”, diréis. Bueno, puede que no me haya cambiado la vida, pero sí que ha tenido un impacto muy importante en ella porque, por primera vez, me he sentido identificada con un género literario. O, más bien, con un estilo de literatura. Porque el hopepunk es eso, un estilo de literatura que nace como contrapunto del grimdark, que nos dice que no todo es malo, y no todo es horrible. Que hay cosas buenas en el mundo. Pero no os lo voy a explicar yo: voy a dejar que lo haga Alexandra Rowlanduna escritora de fantasía americana que el año que viene publicará su primera novela, “The Last Queens of Nuryevet”.

Aterricé en el Tumblr de Rowland gracias a un hilo de Twitter, y allí fue donde descubrí su entrada hablando del hopepunk. Le he pedido permiso para traducirla y ella, muy amablemente, me lo ha concedido. ¿Queréis saber qué es hopepunkEsto es hopepunk.

Seguir leyendo “Hopepunk: ¿De qué va este género, y por qué es tan interesante?”

[Microrrelato] Eclipse

Este microrrelato nació durante el eclipse de sol del 21 de agosto, que por desgracia desde mi casa no se veía. También nació a petición de un familiar, que me pidió que “le escribiera algo”. Aquí tienes ese algo: espero que te guste 🙂

Eclipse

Cuando la Luna y el Sol chocaron, todo se estremeció bajo ellos. La tierra se oscureció y perdió su color, y el aire se llenó de sonidos que viajaban por las nubes. La Luna se tapó los oídos: no quería escuchar nada, no aquel día, no en aquel instante por el que ella vivía. La Luna amaba su mundo y su lugar en el universo: era el faro de la noche, que daba luz a aquellos que habitaban la lejana Tierra. Le gustaba ser motivo de esperanza y protagonista en sus cantos de amor. Lo que más le gustaba era reflejar la luz del Sol sobre ellos, moldeándola a su gusto, mostrando solo lo que ella deseaba mostrar.

No cambiaría su trabajo por nada, pero había ocasiones en las que no era suficiente. Había días en los que se sentía sola. Cuando las estrellas no eran compañía suficiente, y las nubes que la arropaban no conseguían hacerla entrar en calor, la Luna se precipitaba de nuevo hacia el Sol.

Lo echaba de menos.

Aquel día, el Sol la recibió con los brazos abiertos, y mientras en la Tierra los seres de carne se estremecían por la pérdida de la luz, ella se estremecía en el cálido abrazo que le brindaba su amante.

Sabían que no podían permanecer demasiado tiempo juntos. Sus trabajos eran demasiado importantes: iluminar el día e iluminar la noche. Además, la Luna se derretiría y el Sol se congelaría si su tacto era prolongado, pero se habían echado de menos.

Durante unos segundos, fueron uno, y entonces la Luna se separó de nuevo.

—¿Hasta el próximo eclipse? —preguntó con voz queda.

El Sol sonrió.

—La próxima vez, iré yo a buscarte.

En la Tierra, el alivio colectivo de los seres de hueso subió como un suspiro. La Luna volvió a su oscuridad, y aquella noche brilló con una fuerza inusitada. Hasta que volvieran a encontrarse, brillaría como nunca y se aseguraría de que el Sol nunca la perdiera de vista.

Fin

¿Os ha gustado? ¡Más microrrelatos pronto en el blog!

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[Microrrelato] Ryl

¡Vuelvo con un nuevo microrrelato! Hacía tiempo que no os traía ninguno, ¡ya tocaba! En esta ocasión, el tuit en el que se basa el relato os lo dejo al final, ¡porque es un poco spoiler!

Ryl

El pegadizo hilo musical sonaba desde los altavoces. Habían repetido tantas veces aquel tema que Nerea lo tarareaba entre dientes sin darse cuenta, mientras paseaba por las casas de exposición.

—Este dormitorio está muy bien. ¿Tú qué opinas?

Su pareja se encogió de hombros y siguió avanzando entre las camas con dosel y los falsos salones. Uno de los sofás captó la atención de Nerea y se lanzó sobre él, comprobando su comodidad. Podía hacerlo sola: sabía que a Ryl no le interesaba lo más mínimo el interiorismo. Para ella, lo mismo daba un sofá que otro, mientras ambas pudieran sentarse a ver la tele juntas.

Además, ir al IKEA le daba dolor de cabeza. Mejor se encargaba Nerea de todo. Bastante agradecida estaba de que hubiera decidido acompañarla.

Así que Nerea se puso manos a la obra y seleccionó todos los muebles que decorarían su nuevo hogar. El dormitorio en tonos claros, con una colcha blanca bordada en flores doradas para que Ryl se acordara de su hogar todas las noches, antes de dormir. Los muebles del salón de colores vivos, y varias estanterías altas para que se paseara la gata siempre que quisiera. Un sofá cama de tres piezas, suficiente para ellas y las posibles visitas.

La cocina, de mármol rojo. La mesita y las sillas de la terraza, en mimbre entretejido. Una cortina para la bañera que imitaba las olas del mar. Y un espejo de pie bien grande, para que Ryl pudiera vestirse cada mañana mientras ella la observaba desde la cama.

Cuando llegó a casa, Nerea estaba exhausta, pero satisfecha. Los muebles llegarían al día siguiente, así que se tiró en el maltrecho sofá que tenían. Junto a la tele en el suelo y un viejo futón en el dormitorio, era todo lo que tenían. Ryl se acurrucó junto a ella en silencio, y Nerea depositó un suave beso en su pelo rojizo.

—Ryl…

Ryl no respondió.

—Ryl, ¿estás bien?

Ryl la observó, con los ojos grandes y azules que parecían una ventana al mar.

—¿Por qué has hecho todo esto? —preguntó. Su voz apenas era audible.

—¿A qué te refieres?

Nerea sabía a qué se refería, pero no quería afrontarlo.

—Los muebles, la casa, planear nuestro futuro juntas.

—Porque te quiero, Ryl.

—Pero no soy real, Nerea.

Oírla decir esas palabras fue como un jarro de agua fría, un golpe de realidad que Nerea no quería enfrentar. La luz traspasaba la piel de Ryl, como siempre había hecho. Su presencia en su hombro era solo una caricia, no pesaba nada. Su voz, un susurro.

Una compañera que solo ella podía ver, como siempre había sido.

—Me da igual, Ryl.

Y volvió a acurrucarse contra ella. Ryl ni siquiera existía, pero la amaba.

Fin.

¿Qué os ha parecido? La petición es de Noomi, que me dio la frase “Ryl ni siquiera existía, pero la amaba.”

¿Os ha gustado? Si es así, ¡comentad! Y si os ha gustado mucho, siempre podéis dejarme un cafecito para que siga escribiendo 😉

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